Durante los años de guerra, siempre me había extrañado la reserva de los ex soldados acerca de sus experiencias en los campos de batalla.
Habrá sido diferente si hubiera leído de hombres reservados, pero algunos de ellos eran de los peores engreídos y otros inclusive fanfarrones. Hablaban de sus experiencias un rato y luego, de repente, se callan, o derivan el tema. Lo consideraba prudente, creía que lo hacían por cautela ya que lo que habían visto era tan horrible que no deseaban rememorarlo para no molestar ni atormentar a sus oyentesni a si mismos. Pero muchos de estos hombres, MUCHOS, no tenían esa misma consideración hacia ningún otro aspecto.
Solo después de leer sobre esto…
…en un libro, del cual extraigo algunas ideas, encuentro una respuesta elocuente; no recuerdan nada por que nada que recordar hubo, y cuanto mas terrible fue la guerra, menos recuerdan.
En toda clase de combate, todo el cuerpo se ve afectado por la emoción. Las glándulas derraman sus secreciones en nuestro interior con objeto de lograr que las emociones no falten cuando empiece la gran demanda de ellas. El miedo y la ferocidad, por ejemplo, son producto de esas emociones. También las toxinas de la fatiga envenenan el cuerpo.
El cuerpo del hombre, ya en malas condiciones, debido a la mala alimentación y al stress emocional, termina todavía peor por cosa de la excesiva adrenalina.
Y esta deficiencia física, produce una deficiencia emocional y psíquica.
Y a todas estas enfermedades que el hombre puede resistir por algún tiempo, hay que sumarle el efecto de las explosiones, balas y cañonazos que toda guerra tiene como factor en común.
Después de un bombardeo prolongado, las terminaciones nerviosas están literalmente rehechas. Las explosiones torturan los tímpanos, y los ojos duelen debido al constante relampagueo,
Esto es lo que se siente después de unos días de combate: la piel se nota dura e insensible, en la boca aparece el sabor salado; en el estomago, una vez ingestados los alimentos aparece un nudo doloroso; los ojos no captan muchos detalles y al agudo contorno de los objetos es débilmente borroso. Los oídos es lo primero que se nota dolorido, pero luego se tapan y reducen su capacidad, así como todos los otros órganos.
Al caminar parece que el cuerpo este flotando, incluso la noción del tiempo desaparece y al moverse, parece ir muy lentamente, aunque se este corriendo como nunca.
Interesante ser un medico de guerra, eh?, como curar algo que la única cura esta en abandonar el entorno; muriendo o volviendo victorioso.
Esto conlleva todo un cambio de actitud, incluso el instinto de autoconservación esta modificado, por eso muchos hombres hacen cosas que si parecen heroicas, en realidad y analizando los hechos, no son más que imprudencias con suerte.
Uno se empieza a reír de cosas que en otras circunstancias no hacen ninguna gracia, y llega a irritarse por trivialidades.
Luego, el enemigo feroz; el sueño, puede aparecer sin previo aviso y como producido por una droga. Los principales centros nerviosos adormecidos, quedando a la merced del instinto.
Muchos recuerdos se pierden, se olvida mucha gente, muchas escenas y palabras que parecerían iban a ser recordadas para siempre. Algunos recuerdos vuelven como resplandecientes, pero mas en forma de visiones que de recuerdos.
Y luego todo concluye. No se oye nada, pero hay algo que nunca cesa de sonar estridentemente en los oídos. Y mas que nunca se desea dormir; pero cuando se duerme, se sueñan cosas horribles y la mente esta inquieta.
Y así, todo recuerdo reciente, desaparece rápidamente. A menos que se tome nota, no se acordara de cómo se sintió en los terribles momentos de una batalla o como sucedieron las cosas en esta. Los hombres, luego de un combate prolongado, no son hombres normales.
podrías nombrar de que libro extraes las cosas no? ja.. para hacer difusion d paso ^^
extraigo y robo ideas de varios libros y articulos, eso es toda una mezcla jaja
sos un cra, posta XD